Rindelcol
RindelCol= Rincón del colaborador ^^ este es un pequeño sitio que abro para que mis amigos o los mismos lectores den una idea y yo la posteo. Bueno abro esta parte con un relato que me pasó mi amigo Jan, Alias el papero!.xDDD
MEDIA VUELTA
Salí del colegio y me fui a tomar el carro que pasaba por prolongación Iquitos. Esperé como diez minutos, era mi día de suerte, el carro estaba vacío. Cuando subía el cobrador decía: “pie derecho, pie derecho” hacía chocar las monedas en su mano. Apestaba a ala increíblemente, traté de no respirar. Ya arriba miré a los asientos habían pocas personas un anciano que parecía de sesenta, pero bien lúcido el tío, dos asientos más atrás, estaba una chica con audífonos que me miraban con timidez, dos asientos a su costado, una señora con un par de niños y varios paquetes. Quería estar solo, así que me fui a la parte de atrás, acomode mi mochila como un cojín y en ella apoyé mi espalda. Me quede colgado pensando en tontería y media y la chica volteaba de vez en cuando para mirarme, era simpática le iba a hablar pero recordé que venia de entrenar y apestaba igual que el cobrador. Ya cerca de mi destino, le pasé la voz al cobrador de lejos y le dije: “esquina baja” en el mismo instante el carro se detuvo y se abrió la puerta, el brazo hidráulico chilló, baje como si me desbaratara, el cansancio me tumbaba, y se cerró la puerta. Caminé unas dos cuadras y ahí estaban peloteando la gentita del barrio, taba el loco lucho, Paolo, Giancarlo, Diego y Jhon, el más pelotero de todos, y casi todos tenían antecedentes penales, si se puede llamar así, robo a mano armada, drogas y bueno, no me preocupaba tanto porque ya los conocía, sabían q conmigo no se podían meter tenia algo que los demás no tenía, la verdad no sabia que era. Giancarlo me llamó y me invitó para un pichanga entre ellos, le dije que no porque estaba cansado además me esperaban una carajeada en mi casa por los brillantes y lindos rojos que iba a presentar del bimestre pasado, era mi ultima oportunidad para pasar de año, debía dar todos los exámenes bien para poder llegar a 5to. pero estaba bien yuca para hacerla, no era bruto sino que no me daba flojera, pero me empecé a preocupara por lo q iba a hacer yo para el futuro, que mierda iba a hacer para poder comer y para poder cubrirme la cabeza con un pedazo de cemento me tenia preocupado. Llegué a la puerta del edificio sin fuerza, y maldecía cada escalón que subía hasta el cuarto piso. Terminé el último escalón y vi la puerta, penetre con la llave la cerradura y suavemente la giré hacia la derecha, jalé un poquito la puerta con al manija y despacio la empujé, como por arte de magia se abrió, ya me había acostumbrado a esa cerradura antes no podía darle la vuelta a la llave. En la sala no había nadie, dejé mi mochila en el mueble y me quité las tabas las tiré desde la puerta de mi cuarto, revisé en las habitaciones, no había nadie, pero en el cuarto de mis papás esta mi madre, estaba durmiendo con la tele prendida. Entré sin hacer ruido apagué la tele, pero mi mamá igual se despertó. Me acerqué a ella, le di un beso en la frente y le dije: “no te preocupes, veré que me caliento para comer descansa nomás”. La arropé y salí con cuidado juntando suavemente la puerta. Fui a la cocina habían dos tapers, uno decía “papá” y otro “Saúl”, sin vacilar tome el mío, lo lleve al microondas le puse unos tres minutos y esperé sentado.
Me puse a pensar como iba a tratar de apaciguar a mis papás cuando le entregué esa libreta pasada, pero con notas hasta el perno. De repente se me vino a la mente el nombre de Lucia, mi ex enamorada, me había cortado hace como dos meses, que será de ella, ya tendrá a otro estúpido quién la pueda arrechar. Pero de verdad sí que era hermoso, hablaba así porque me encolerizaba el hecho de que ella me había cortado. Sospecho de otro webon que le hacia ojitos, pero no le daba importancia porque creía que era ella mía nada mas. La alarma del microondas me jalo de nuevo a la realidad y llegaba a mi nariz el riquísimo olor del escabeche de mi mamá , uyyyy qué rico.
Terminé la comida, parecía que no había comido en años. Ya satisfecho, me fui a dar una ducha ya que no aguantaba mi propio olor. Puse litros de shampoo en mi mano, y de ahí la puse en mi cabeza y la froté varias veces y me la enjuagué el agua estaba helada, no tenía agua caliente porque mi papá no le alcanza para la terma con el frio y todo salí de la ducha, me sequé y me puse la toalla alrededor de la cintura. Me miré al espejo y pensé: “Ya sé porque Lucia me dejó”. Aunque mi mamá decía que era simpático, bueno en fin. Salí del baño sin sandalias, dejé gotas en el suelo como un pequeño caminito hasta mi cuarto, tiré la toalla y del cajón cogí ropa mas cómoda. Me senté en la cabecera de mi cama y tome un libro que estaba en mi escritorio. Me puse a estudiar un rato para los exámenes que se venían, como no tenía que hacer nada. Trataba de concentrarme y pero me desviaba, todo lo que leía relacionaba algo conmigo. Me distraía a cada rato, no pude soportarlo y dejé el libro a un costado. Así como jugando no podía creer que habían pasado como dos horas. Tenía un cuaderno mixto donde escribía cosas mías, tonterías, apuntes. Me puse a leerlo echado boca debajo de pronto quede enterrado entre sus páginas y me quedé dormido.
Una semana difícil de exámenes bimestrales ya he pasado, que decidirían si es q paso de año o no. Es el último día de clases tengo que recoger mi libreta. Ayer mi papá llegó tarde del trabajo y no me encontró despierto me cambie y salí de mi cuarto al comedor para tomar desayuno. Mis papás como nunca conversaban contentos, no eran de pelearse pero se sentía un aire medio extraño, era alegría entre ellos. Me senté un poco extrañado mi mama me froto la cabeza y me preguntó: “té o leche, hijito”. La mire y estaba sonriendo para esperar mi respuesta, le dije: “leche nomás ma”.
Mi papá esta también sonriendo y metía a su boca el pan francés con jamón del país y lo combinaba con un poco de café. Cuando mi mama trae mi leche le dice a mi papá: “¿Qué, no le dijiste?”. Yo sorprendido y un poco exaltado dije: “no me dijo qué”. “Oh verdad, ya me estaba olvidando hijo, ayer Salí con mi jefe del trabajo, él, al parecer no sabia que existía. Le comenté sobre lo que hacía en la empresa y se sorprendió mucho ya que tengo una carrera universitaria ya terminada y no me pagaban lo que me merecía” “¿y?” “¿Cómo que y? Me ascendieron de puesto ahora estoy ganando el doble de lo que ganaban antes y sabes, voy a hacer su mano derecha ahora cuando terminen las vacaciones tengo planes, nos mudaremos a barranco y ya veremos en qué colegio te ponemos. Debe ser uno bueno, con buenas opciones para que tengas buena base para la universidad. Como tú eres inteligente no tendrás problemas”. La habitación se llenó de un ruidoso “qué”. ” pero papa acá estamos bien voy bien en el colegio, no tengo problemas!” “no hay nada de que discutir, ya esta decidido, nos vamos y ya. Además los anteriores años has estado mal en el colegio, espero que este bimestre traigas buenas notas para que no tengas problemas en la admisión del otro colegio. “salí de la casa un poco molesto, pero no tanto como para no felicitar a mi papa antes de salir y darle un beso”. Salí de la casa y me fui a la esquina para tomar el mismo bendito carro. Desde la esquina escuche una voz que me llamó por mi nombre, era Jhon. ” Saúl no te olvides del plancito que tenemos para este fin” “ya no te preocupes ,yo no arrugo” “eso espero, hablamos cuando vuelvas con tu rojitos, jajaja” y se fue. Cuando llegué al colegio, entré y saludé como siempre al portero. Y atravesaba el patio, desde donde estaba se podía ver la puerta. Vi que todavía estaba abierta calculé mi tiempo para ir al baño. Solo me mojé le cabello me lo arreglé, porque los profes me jodían de que lo tenia largo, era último día, pero ya se me había hecho costumbre. Me fui al salón ya estaba con casi toda la gente, estaba divida en grupitos apenas entre sonó el timbre de entrada, me senté en la carpeta antepenúltima de la columna del fondo. “caballeros, ya que este ultimo día de clases, espero de que estén satisfechos con sus notas y también espero verlos el otro año pero en otro año”. Se oían “ya cállate” bien solapas, y pifiadas. Yo solo me reía, pero no les seguía el juego. El tutor era un charapa, de piel bien tostada, pero no era negro. Era bajo de estatura y tenia un peinado de raya al costado. No tenía control sobre nosotros, yo no tenía problemas con él, solo lo molestaba algunas veces, pero no pasaba de malcriadeces. Pero los demás si eran bien jodidos, le hacían la vida imposible. Algunas veces, cuando iba a revisar alguna tarea decía: “bueno muchachos, se que nadie ha hecho la tarea. ¿No es cierto? Así que el que quiere veinte, dos soles sobre mi escritorio; y el que quiere 16, un sol por favor”. Ese era el único curso en el que no había desaprobado, pero no por eso salvaba bimestre. Pero tenía una esperanza, y era el último. Finalizó su discurso aburrido y empezó a entregar las libretas con las notas, cuando pasó por mi lado, me dio la hoja boca abajo, no podía ver su contenido y me dijo: “buen trabajo, se nota que te has esforzado, ojalá sigas así”. “gracias profe, ¿por qué lo dice?”. No me respondió, lentamente voltee la cara de la hoja, fue una eternidad y parecía que no terminaba de voltear la hoja. Cuando la vi, aguante el grito de decir bien carajo. Me reservé y los di dentro mi, doble en dos la hoja y la guarde en mi bolsillo trasero de mi pantalón. Sonó el timbre y salimos todos dando grito, como “se acabó el cole” y algo más. Salí con algunos del salón a caminar por ahí. Justo pasaba Lucia, estaba abrazada con un blanquiñoso, tenía cara de palo, no era del que tenía sospechas. Lo miré con una cara que el pata solo miró al frente, miré también a Lucia, se hizo la loca y siguió su camino. Ya no me dolía, pero la gente me empezó a joder. ” que paso Saúl, te salió el tiro por la culata, o la culata te salió con el tiro, jajaja”. Solo sonreía, tenía ganas de partirle la cara a es blanquiñoso. Salimos hasta una esquina donde nos despedimos todos me preguntaron si iba a seguir en cole. Le dije que no, les comenten los de mi viejo. Nos despedimos y también le di un último adiós al Melitón Carvajal.
Hoy sábado, tranquilo por las notas que saqué ayer, mis papás se alegraron aún más de lo de la mañana. Estaba con los del barrio sentado en una esquina, ellos estaban fumando. Se olía de esquina a esquina como si estuvieran quemando maleza, me ofrecían, pero no le entraba a eso, sabia que era malo. Después de un rato me dijeron: “¿muchacho ya esta listo para el atraco?” “si, más que listo” “sabes que de acá no hay vuelta atrás” “si lo sé, no tienes que preguntármelo, sabes que tengo huevos” “bueno si es así, comencemos”. Repasamos el plan una vez más, debíamos entrar a un supermercado, vendía fuerte cantidad de dinero y siempre a la misma hora dejaban bolsas color beish en un almacén, después venían unos cuatro hombres recogían el dinero y lo llevaban a la central de esa compañía. Estábamos ahí el loco lucho, Paolo, Giancarlo, Diego y Jhon. Jhon dirigía todo. Diego y yo íbamos a cargar los paquetes, Paolo y Giancarlo, los llevaban al carro; y lucho y Jhon eran los que llevaban la merca hasta el barrio, a mi me iban dar un pequeña parte, porque era el menor. Por mi estaba bien no quería exigir más. Llegamos los seis en una station wagon, Jhon nos dio la bendición con un “tengan cuidado”, respondí: “no te preocupes”. Entramos por una ventana que estaba abierta, habían cajas grandes donde estaban los productos que vendían, Jhon nos dio las instrucciones antes de entrar, de que las bolsas estaban debajo de la escalera que iba a la primera planta, tenia esa información porque su primo trabajaba ahí en el servicio de limpieza y lo tenia al tanto de todos los movimientos. Diego y yo bajamos de la ventana y vimos la escalera, no había nadie en el sótano, y corrimos hacia ella, como dijo Jhon, estaban las bolsas ahí eran como 30. Las cogimos de dos en dos, pesaban bastante, y las llevamos cerca de la ventana. Sufrimos bastante, empezamos a pasar la s bolsas a través de la ventana, Paolo me dijo apúrense e íbamos mas rápido. Cuando ya quedaban unas 10 bolsas escuchamos sirenas, Giancarlo gritó: “¡tombos, tombos, corran carajo, corran! Diego y yo nos miramos, soltamos las bolsas y corrimos hasta la escalera , subimos muy rápido, la puerta estaba abierta y había bastante gente. Corrimos a través del local esquivando a la gente, empujé a un pata que me trató de detener, suerte de que la salida estaba sin guardias. Diego me dijo corre por otro lado, te veo en el barrio. Corrí despavoridamente unas cinco cuadras, pensando que pasará si me chapan, llaman a mis viejos y me meten a cana con Pedrito y su gente, que pasará si los chapan a los demás y nos tiran dedo a nosotros. Sin pensarlo estaba en el barrio, la puerta de mi edificio estaba abierta y no paré de correr hasta que estuve en mi puerta. Busqué la llave desesperado, me demoré en poner la llave en la cerradura pero al final logre abrirla. Caí sentado en los pies de la puerta exhausto sudaba frío y respiraba violentamente. Deseé no aceptar aquella invitación nunca. Fui a la cocina y me serví un vaso de agua tratando de tranquilizarme. No salí de mi casa, por el cansancio me quede dormido en mi cama.
Mi mamá me levantó para servirme el desayuno, le pregunté qué hora era, me dijo que eran un cuarto para las 10. Pensé tan temprano era. Bueno me levanté, tomé mi desayuno y salí al barrio a ver si estaba ahí alguien. Bajé y la esquina estaba vacía. Me fui a buscar a Diego a ver como estaba. Pegué un silbido en frente de su puerta, desde la pista. Al instante salió una cabeza de la venta, diciendo “ya bajo”. Espere unos minutos, salió Diego con cara de sueño. Y empezamos a hablar. “oe que fue no sabes nada de los muchachos” “si ayer, después que salimos, habían como 5 patrullas llenos tombos. Y ya pe ya sabes lo que paso después” “no puede ser… ¿los chaparon?” “si hombre, ahora todos se van cana, pero se que no nos van a tirar dedo, no te preocupes” “gracias, cuídate ya nos vemos”. Salí con dirección opuesta a la de Diego, uf me salve bien brava. Lo tomare como lección. De regreso a mi casa, me puse a pensar que suerte tuve en salvarme o en verdad eso estaba planeado, como sobrenatural. Mis papás son católicos, y yo también, pero me cuesta creer un poco en lo que me dijeron de creer en aquel supuesto “Dios”, pero en ese momento sentí que eso no pasó por casualidad sino que estaba planeado que me pase eso. Cuando llegué a mi casa y encontré a mi mamá, estaña sentada en la mesa comiendo. Había llegado de visitar a mi tía, le pregunté. “¿Cómo está mi tía?” “Está bien, esta tranquila ha salido bien de la operación” “Qué bueno que haya salido bien, me alegro por ella” “si, como estás tú, ¿quieres comer?” “no, gracias, pero no tengo hambre todavía”.
Y salí del comedor, me fui a mi cuarto, me eché en la cama y me quedé mirando el techo, pensando qué iba a hacer en las vacaciones. Pensé en ir a la playa todos los días o asistir a clases para reforzar el año, o tal vez tontear y visitar a mis primos, o ir a la piscina para tomar unas clases de natación, hasta que me quedé dormido.
Desperté, ya era de noche, no estaba nadie en mi casa. Salí a dar una vuelta, por ahí de nuevo me daba vuelta en la cabeza, esa idea de ese disque dios, la verdad, es que estaba confundido, no sabia si la vida que tenia la manejaba yo o la controlaba un ser superior. Pero me era extraña la idea de que todas mis decisiones eran predestinadas ha que yo las elija o que me suceda lo que pensé que pude haberlo cambiado.
Ya había pasado una semana desde que empezó enero Y ya había bajado a la playa varias veces, con unos amigos del cole que nos rencontrábamos por ultima vez. Algunos días estuvieron nublados pero hoy es el día perfecto para bajar también voy a ir con unos amigos, los espere hasta que aparecieron corriendo con el torso desnudo y los polos en la nuca, el sol bronceaba sus espaldas y las hacia transpirar, tropezándose con las sandalias que se le salían de los pies. Era gracioso verlos correr hacia mi para darme el encuentro. “ya pues Saúl, cuanto has sacado para ver si en la yapla nos sacamos unas chilindrinas, tu dirás.” “No creo ah porque hoy si va a estar mi mamá en mi casa de repente me huele y la canción” ” oe no seas maricón, son unas chelitas nada mas, ni que te estés tomando cajas” ” ya está bien, pero yo pongo lo que tengo menos mi pasaje” ” claro pe Saúl así da ganas de salir contigo”.
Bajamos hasta la avenida arenales donde esperamos la siete tres, después de unos minutos llego la bendita, llena de trabajadores, jóvenes playeros y personas durmiendo en los asientos. Subimos en el carro, porque no nos quedaba otra, ya que en la playa nos estaban esperando otro grupo del cole que estaba haciendo espacio para llegar y ubicarnos no más. Él corrió tenia un humor que mezclaba todas las pestilencias existentes en el planeta. Menos mal que estaba yendo pegado a la ventana, pasaba casi desapercibido el olor. Cuando estábamos cerca, le dijimos al cobrador que se detenga con tiempo para poder atravesar toda esa masa de gente. Tropezón tras tropezón pudimos llegar a la puerta y correr a toda velocidad para poder evitar el cobrador, gracias a nuestras piernas nos salió gratis el viaje interprovincial. Bajando por el malecón de Armendáriz que varias veces lo había bajado, esa vez estaba lleno de personas. Desde el cielo podían parecer un montón de hormigas entrando por un agujero pequeño, congestionando el paso de los de atrás. Al fin, habíamos tocado arena, y estaba muy caliente. Daba risa como pasamos en puntitas hasta encontrar una sombra donde podíamos refrescar lo pies para otro trecho más. Hasta que encontramos a la gente, algunos estaban en el mar, corriendo las olas del pechito y casi al llegar a la orilla se sacaba la mugre. Saludamos a todos, no eran muchos de los que yo había pensado. De la nada había un montón de botellas enterradas en la orilla, y de vez en cuando iba alguien y sacaba una o dos para compartirla con los muchachos. Sin pensarlo la chela llego a mis manos, antes la había probado pero muy poco, no era de tomar pero me dejé llevar por el momento y empecé a tomar. Era refrescante sentir que la cerveza pase por tu garganta y terminabas con un largo ahhhhhhhhhh, como en los comerciales. Después de unos cuantos vasos, creo que fueron varios, me sentí extraño, de pronto sentí la sensación de que quería nadar, fui corriendo, mientras me tambaleaba me metí al mar. Sabía nadar, pero sano, no coordinaba bien mis movimientos y las olas me comían como si nada. Cuando el agua me succionaba a su interior me quedaba sin aire. Movía los brazos pero nadie me auxiliaba. Tenia bastante resistencia, por eso aguanté bastante en el agua. De pronto, sentí que me hundía poco a poco sin nada que hacer me deje caer y cerré los ojos. Paso por mi cabeza que ese iba a ser le ultimo de día de mi vida y de las tantas cosas como un repaso de mi vida hasta los primeros momentos que viví. Cuando abrí los ojos, sentí que estaba echado sobre la arena y un montón de pies estaba a mi alrededor y los rostros me miraban con gesto de sorpresa. Estaban anonadados y observaban con rareza. “¿esta vivo” ” si, ya esta respirando” ” es un milagro de Dios de que haya salvado” ” ay, borrachos tenían que ser, vienen a tomar acá para matarse” escuchaba entre las personas. Pero la frase que se quedó fue el del milagro, tal vez Dios de verdad me salvó, aunque no sentí a nadie que me llevara hasta la orilla. El susto me despertó y estaba de nuevo sobrio recogí mis cosas y regresé a mi casa con mis amigos. Me dejaron en mi casa y se fueron, sabia que ya no los volvería a ver otra vez. Me bañe y me acosté, me dolía la cabeza por lo que me había sucedido, pero traba de olvidar lo sucedido, poco a poco me quede dormido.
Mi papá me levantó temprano para ir a ver la casa que iba a comprar en Barranco, la verdad no quería levantarme tenia bastante sueño. Pero después me animé y me dije a mí mismo “No vas a perder nada con ver donde posiblemente puedas vivir”. Salimos de la casa y tomamos un taxi. Mis padres estaban bastantes contentos con lo de la noticia y del beneficio que mi papá estaba trayendo a la casa, y también yo lo estaba. Llegamos a una casa, que no era muy moderna, se notaba que tenía su tiempo pero era acogedora. Nos recibió un señor, ya casi de edad, pero no lo aparentaba. Se nos dirigió con mucho respeto y no hizo entra en la casa. La entrada tenía dos escalones y el piso de la sala comedor era parket. Era humilde la casa, pero era mejor de lo que teníamos. Estaba bastante limpia, el señor era muy amable al hablar con mis papás y con paciencia les iba enseñando cada rincón de la casa. Me dio una buena impresión la casa, me gustó y se lo comente a mis padres en lo cual coincidimos. Al salir de la casa el señor dio las gracias a mi papá y los despidió con una gran sonrisa. Al volver a casa mi papá nos comentó a mi mamá y a mí que estaba bastante entusiasmado con la casa y quería comprarla. Nosotros también no nos quedamos atrás y le dijimos que era una muy buena opción y que no deberíamos desperdiciarla. Llegamos a casa y mi papá al fue al teléfono y saco un papel que estaba arrugado en su bolsillo. Puso el auricular en el oído y lo sostenía con el hombro, con el dedo índice marcaba el número que estaba inscrito en el papel. Después de un intercambio de palabras con el aparato y después de un rato lo colocó en su sitio, y con cara seria volteó a vernos. Y como un rayo cambió su rostro de tristeza al de alegría y gritó “¡tenemos la casa!”. Fuimos hacia él y nos abrazamos con fuerza, hace mucho tiempo de que no tenia un momento así con mis padres, me sentí mu contento.
La mudanza fue de lo peor, aun me acuerdo de ella, aunque haya pasado un mes. Encontraba cosas que en años había visto, pero tuve que botar lo que no me servía y empacar lo que sí. Fueron muchos paquetes los que se tuvieron que transportar de un lugar a otro. Pero valió la pena todo ese sufrimiento. Ahora estamos bien en la casa que mi papá compró. Me sentía con una motivación que antes no había tenido. Me desvié del tema de nuevo, no puedo concentrarme para estudiar como siempre, este examen tengo que pasarlo sí o sí. Mi papá consiguió el examen al azar, porque me dijo “esa es la lista de los colegios de Barranco, ahora cierra tus ojos, estira tu brazo y señala con el dedo un colegio”. Hice lo que me dijo y vi que encima de mi uña, en el papel, decía un tal colegio San Luis. Mi papá dijo bueno pues que importa que hayas visto”, pero no fue así, tenia los ojos cerrados. Eran Maristas, pero lo que leí primero fue “maricas” me reí un poco, en mi cabeza dije ya que voy a hacer. Llegó el día del examen y no sé por que, pero estaba nervioso. Fui al colegio solo, tenía una bonita fachada y era bastante grande, se veía que tenia su tiempo, después me guiaron a cuarto donde estaba un pata, con una nariz que cuando me miraba me tocaba la frente. Me recibió y me dio un sobre. “tienes solo cuarenta minutos, pasado ese tiempo vengo a recoger tu prueba” “esta bien” respondí.
El examen estaba difícil, habían cosas que me habían enseñando y no había prestado atención. Esos minutos me parecían eternos. Pude contestar un poco más de la mitad de la prueba, cuando de pronto se abrió la puerta y entró el mismo quien me recibió. Rogué por unos minutos adicionales para poder terminar algunas respuestas que estaban a medias, pero mis súplicas no me valieron de nada. No tuve más remedio que entregarle el examen y abandonar cualquier esperanza de entrar aquel colegio. Pase el lumbral de la puerta principal deprimido. Llegué a la casa donde mi mamá, me esperaba con el almuerzo servido. “¿Cómo te fue?”- con una sonrisa-”¿Por qué tienes esa cara?” “Es que no sé si voy a poder ingresar di mi examen más o menos. Son bastantes exigentes en ese colegio, no creo que ingrese.” Mi mamá se me acercó, me dio un beso en la mejilla y me dijo “no te preocupes, solo hay que esperar los resultados. Si no ingresaste, hay muchos más colegios en Barranco. No tienes nada de qué preocuparte. Mejor come, que la comida se está enfriando, y comer frío no es de mi agrado. Servido” “provecho, má”. Comí demasiado despacio para lo que como normalmente, me quedé pensando en lo que dijo mi mamá y tenia razón, no debía preocuparme por los resultados, si no estaba dentro, habían otras opciones que podía tomar y listo. Pero me sentí un poco frustrado al sentir que fácil no podía hacer lo que me propuse. Terminé mi plato después que mi mamá, pero se quedó acompañándome y haciéndome sobremesa. Cuando terminé, le ayude a recoger el servicio y me fui a mi cuarto.
Ningún sobre ha pasado de la puerta, después de que fui a ver el correo, regresaba desilusionado y me daba la media vuelta, ya me daba por vencido. Cuando el timbre sonó unas tres veces, fui caminando y diciendo “¡ya voy!”. El timbre dejé de sonar, puse mi mano en la manija de la puerta ya la gire suavemente. Era un tipo con gorra que tenia muchos sobres en su poder. Me pregunto con una voz chillona “¿familia huertas?” “Sí” le contesté. “Tome, esto es para ustedes” “gracias” de nuevo contesté. Tomé el fajo de sobres y empecé a pasarlo de uno en uno hacia atrás cuando en uno de ellos vi el logo marista. Me vino una emoción, que cuando traté de abrir el sobre lo destrocé pero quedó la carta en sí. Pasé una hojeada por la página que estaba doblada en tres, buscando algo con admisión. Cuando pegué un grito grave y fuerte, desperté a mis padres. Bajaron de la escalera, gritando “¿qué pasó?” “¡me aceptaron, me aceptaron!” “¡Qué, bueno hijo, esto hay que celebrarlo!”. Esa noche fuimos al Pardo´s, cosa que no había ido nunca, el pollo estaba muy, muy bueno. Mi papá pido una cerveza para mi mamá y él, y para mí una gaseosa mediana.
Era lunes, y mamá me levantaba, era el primer día de clases, tenía mi camisa planchada, y pantalón también, los zapatos bien lustrados y el cabello largo. Tomé mi desayuno y Salí rápido para poder coger carro con tiempo. Como ya habíamos ido dos veces, para lo del examen y comprar lo útiles, no tenia problemas en llegar al cole. Cuando llegué al paradero, justo venia el carro, lo tomé, estaba lleno, pero no me importó. Llegué al colegio puntual, antes de entrar al cole, pensaba, cómo serian mis compañeros de clase. Serían como los del Melitón o serian más sanos. Tenía ese dilema. Me fui al baño para acomodarme el cabello, como antes de salir del cole. Sonó el timbre y me fui a buscar mi salón, me mareaba por todos los salones que tenía. Llegué a la puerta y habían muchos alumnos, ordenados y sentados en sus carpetas, cuando el señor que estaba en el escritorio me dijo, “¿sí?” “¿4To. A?” “¿tu nombre?” “Saúl Huertas” “Pasa, bienvenido” “Gracias”. Pasé un poco intimidado por la cantidad de alumnos, pero no lo demostré. Trataba de guardar una postura para que nadie se diera cuenta de que me estaba muriendo de miedo. Me senté en una carpeta, después el profesor dijo unas cuantas palabras. De ahí se puso a leer un libro en voz alta, era cuento y al final de éste daba una reflexión, así también se llamaba ese momento. Era algo que no tenía en el Melitón. Me parecía interesante, me llamaba la atención, y me ponía a escuchar. Terminado eso, repartían libros y se ponían a leer, bueno eso es lo que se tenía que hacer, pero nadie leía. Bueno como buen alumno yo, me puse a leer, pero en las primeras páginas me quedé dormido sobre el libro. Después sentí que me movían el brazo. Miré hacia arriba vi a un chico con lentes que me dijo “oe broer el libro” “aya toma” y le entregué el libro. Me acomodé el cabello, para que no se notara que estaba largo. Los patas no me hablaban, hablaban entre sí y hacían tontería y media, me parecían unos pavos. Pero después me metieron a la conversación. “¿oe broer de onde eres?”" ah de la victoria, pero ya me mude a barranco” ” ah, chévere y…¿ es bravo por ahí?” “no nada es tranquilo, si es que te acostumbras, pasas normal” “¿qué parte de Barranco vives ahora?” “por la Municipalidad, es tranqui por ahí, bien chévere”. Y un buenos días alumnos interrumpió nuestra conversación. Todos se pararon, eso no me pareció nuevo, y el profesor nos dio la orden de sentarnos. De ahí cambio mi pensamiento con respecto a mis compañeros, me parecieron un poco más sociables y más atentos conmigo, para que me pueda sentir bien en su ambiente.
Ya estamos cerca de los exámenes bimestrales y hasta ahora todo me va bien. Tengo buenos amigos que me han apoyado en todo y me han enseñado sobre Dios y lo importante que es en nuestras vidas, también de los hermanos marista que tuvieron una importante función al educar a jóvenes como yo para que puedan ser hombres de bien. He sacado mi propia conclusión y todo se lo debo a Dios que hizo que me pasen todas estas cosas para que pueda valorar mi vida y agradecerle a mis padres por su esfuerzo. El sábado hay un grupo que se hace llamar “marcha” voy a ver de qué se trata, dicen que después van a jugar pelota. Ojalá sea más que eso.
saludos
jajajajajaj
que kage de risa bro
buena historia
=)
estOo es un 10
no.. ES ABURRIDO!
Aburrida eres tú.
y lo saaaaancheeZ!
oee keee tu mami no es para naada aburridah! admiitelOh! MAIII OEE! hahaha .. lo see lo see estoy ebria u.u
ohh x dioss pabloo ia t extraño u.u ni c xke mierda t lo digo.. xke despues vas a star jode k jode kon eso.. komo si no lo supiera! ¬¬ tmre ia ia ten nuevo cel
enserio oe! alamos besoh beso!
hahahahahaaaaaaa Ebria ebriiaa
te toca a tiii
menos mal q no tengo ceeeel para no sentirte ebriaa
pero.. ia kisieras.. i lo saaaabes! Hahahaha
No alucina, a ti no me gustaria verte o sentirte ebria… hahahaha encambio yo soy un caso de otro mundo
klaaaro.. komo soi io la k despues esta eskuchando tus kosieijillas melozas XDDD!
No, bueh no siempre porque hay veces que he estado huasca y no decia huevadas!
SEGURO?? a mi no m parec
Hay veces, he dicho, ajo q jodida.
SEGURO PABLO RAMIREZ CONDE?? hahahaha a mi m parec k 100pree
y veces en las k t kaia TU MAMA
Y LO SABEEEMOS XDD
huasca nunca… oe ya perdi el hilo de la conversa ya fue
Fue peh! XDD =)
tontuaal! Osea como puntual pero tonta
me ligo mi xiste jojo
hahahahaha!.. xke no puedes ser un chikito normal?? XDDD hahahaha
no por nada soy el ANORMAL maior
AHA.. si si klaro.. ia ia.. aia paaja (Y) XDD
hahahahahhaa
de ke te ries?? Imbesil =)
ola me nc si te recuerdas de mi ;estudiamos juntos en la vallejo.
oe men de esta de la ptm tu historia…XDD..
jajajaa Gracias tony,. y gracias por visitar el blog. Sí, si te recuerdo espero que sea pronto el día que nos veamos.
Saludos
oe weoooon !. xD
me kuelgo komo kuando veo el arkoiriz de una tv sin señal mientras stoy lokazo kuando veo tus textos weon xD
No me olvidez…k konmigo tmb haz vividoo =D
i obiamente kon arom tmb ! =D